Este texto se lo dedico a uno de mis socios de B2B Box en especial. Sin nombres, si me lees sabes que es para ti:
Una de las personas mas importantes en mi vida ha sido mi abuelo sin duda. Digo mi abuelo, porque solo tuve uno, no conocĂ a mi abuelo paterno. Mi abuelo muriĂł cuando yo aun era muy joven. No recuerdo bien la edad que tenia, pero si recuerdo perfectamente como me sentĂa. HabĂa dĂas en que realmente luchaba con mi dolor y la pesadez de mi tristeza. El hecho de que alguien existirĂa en mi vida, jugase un papel tan importante en ella, ME ENCANTĂ“ y sinceramente disfrute mucho de el… pero ya no estaba conmigo. ÂżCĂłmo le podĂa dar sentido a eso? Era surrealista que ya no estuviera aquĂ.
En ese momento aun no habĂa descubierto nuestra modalidad, pero si hacia deporte de manera habitual. Iba al gimnasio, spinning, kite, patinaba, salia a correr… el deporte era algo que formaba parte de mi vida. Pero desde ese momento, habĂa dĂas en que sentĂa que estaba mas “dolorido” de lo habitual y que la barra del gimnasio pesaba mas de lo normal. SentĂa que necesitaba más tiempo para recuperarme entre mis esfuerzos. Todo era mas difĂcil y me sentĂa derrotado antes de ni siquiera empezar.
Era consciente de lo que me ocurrĂa, por ello me decĂa a mi mismo que estaba tratando de volver a mi estructura, mi rutina, el tiempo antes de que esto me sucediera. «Solo necesito volver a mi rutina, como despuĂ©s de las vacaciones» porque eso si lo habĂa logrado en otras ocasiones.
Pero esto era diferente, me estaba enfrentando a mĂ mismo. No habĂa forma de volver a mi rutina. SeguĂa intentando «volver» a algo cuando realmente no habĂa vuelta atrás. Ya no era la misma persona. Era diferente. Estaba perdido, me habĂa afectado profundamente y mi cuerpo sentĂa eso. Y tenia sentido porque lo que pasĂł fue importante. Necesitaba ser “flexible” conmigo. Se necesita energĂa para procesar el dolor, el cambio, la ausencia, la tristeza, la angustia. No me sentĂa tan fuerte como antes porque mi energĂa tambiĂ©n se estaba utilizando para procesar estas emociones.
Por lo tanto, no podĂa regresar a ese punto porque yo era diferente. Y me imagino que esto es algo con lo que muchos se pueden identificar. Hay muchos sucesos en nuestras vidas que nos cambian. Aferrarse a cĂłmo eran las cosas en un momento diferente no nos sirve. Y eso no significa que tires todo por la borda porque las cosas han cambiado.
Me encanta hacer ejercicio y sabia que era muy bueno para mi cuerpo y mi alma. Necesitaba crear un “Yo” nuevo. Deje de presionarme para estar a la altura de algo de una Ă©poca en que las cosas eran diferentes. ConseguĂ entenderme a mĂ mismo a travĂ©s de esto y crear algo que funcionaba para mĂ.
ConfĂe. Hubo crecimiento personal y entendĂ que esta bien si a veces agacho la cabeza. Cambie alguno hábitos de entrenamiento, recuerdo cambiar mi horario de entrenar. Sabia con certeza que hacer ejercicio era bueno para mĂ, para mi cuerpo y mi mente, y sabia que parte de amarme a mĂ mismo era cuidarme de esta manera. Aunque fuera diferente, seguĂa adelante.
Este proceso de auto descubrimiento siempre me recuerda a un amigo mio. El siempre se sentĂa intrigado por el proceso de metamorfosis de la mariposa. Cuando está en la crisálida, justo antes de que se convierta en una mariposa … El decĂa que en ese estado suceden muchas cosas, muchos cambios y crecimientos que finalmente se transforman en una mariposa. Pero me decĂa, «¿la mariposa no se vuelve loca allĂ?» Tantos cambios y la futura mariposa en este espacio confinado.
Yo le decĂa. “No creo que la mariposa sienta o piense nada. Jajaja”
Pero puedo comparar esa transformaciĂłn tan increĂble a lo que ocurre cuando te ves “obligado” a transformarte. Ese cambio de larva a mariposa me da una sensaciĂłn de confianza en las transformaciones. AsĂ que, si estas sufriendo algunos de estos cambios, ten confianza en lo que puede venir y que lo que estas haciendo ahora es lo que debes hacer.
Mi abuelo amaba que yo hiciera deporte, porque Ă©l ya no podĂa. Hacia su final, recuerdo que le comentaba acerca de mis evoluciones. Me decĂa que me estaba poniendo “mu fuerte”. El me comentaba lo activo que era cuando era más joven. Recuerdo que me decĂa cuántas flexiones podĂa hacer. Y tambiĂ©n cĂłmo, a medida que se debilitaba, deseaba poder hacer una. AsĂ que, yo seguĂ avanzando haciendo deporte y quererme asĂ a mĂ mismo y a mi abuelo. Y haciendo esto, haciendo y descubriendo diferentes deportes, conocĂ nuestra modalidad. Llegue a sentirĂ© más fuerte que nunca, y gracias a seguir y seguir, hoy en dĂa vivo de lo que me apasiona. Supongo que en parte gracias a evoluciĂłn forzada, y quiero pensar que tambiĂ©n, gracias a mi abuelo.
Asà que levanta ese dolor. Esfuérzate, pasa tu estado de “crisálida” y evoluciona a mariposa.
Daniel Lorenzo
HeadCoach B2B Box